10 mar 2014

“Aceptar nuestras diferencias es honrar la humanidad que tenemos en común…”

Buenos días, tardes por España.

¿Qué tal ese fin de semana? por lo que he visto el mal tiempo ha dado una tregua y por fin ha brillado el sol en gran parte del país, ¡ya llega la primavera!, eso sí, no olviden que “hasta el cuarenta de mayo no hay que guardar el sayo”. 😛

Antes que nada quiero aprovechar para agradecer todas las opiniones y recomendaciones de los últimos post, basta que diga que no encuentro kefir en España para que entre todas me hagan una especie de “ruta del kefir” jaja. ¡Así da gusto!.

Por otro lado agradecer también el respeto hacia mi forma de ver y hacer las cosas, se que a veces, sobre todo a la hora de compartir mis lecturas, pueden surgir muchas diferencias de opinión, ya que no todos vemos el mundo de la misma forma. Nunca he tratado de imponer nada, simplemente, como digo siempre, de compartir lo que me ayuda y me mueve.
Lo cierto es que muchos de los libros que leo se contradicen entre sí, pero siento un enorme respeto hacia todas las personas que se han atrevido a contar desde su experiencia todo aquello que aunque no se vea o sea científicamente demostrable ha sido válido para ellos, a sabiendas de que muchos piensen que están como auténticas regaderas.
Creo en un mundo donde la tolerancia y el respeto dan cabida a miles de formas de pensamiento, y cada individuo es libre de elegir la suya sin necesidad de juzgar al de al lado.

Cuando nos molesta tanto lo que haga o piense el otro, debemos de analizar qué clase de poder está teniendo sobre nosotros, porque si no lo tuviese nos daría exactamente igual y no nos afectaría en absoluto.

Dicho esto, vamos con el look de hoy. Esta semana el termómetro está empezando a rozar los 28º así que en breve toca empezar a lucir las nuevas prendas de temporada ¿Quién no se muere de ganas?.

Llevo leggins, colgante (NT) y brazalete de FOREVER21, jersey de ZARA, bolso de BENETTON, sandalias (NT) de URBAN OUTFITTERS, sombrero de H&M y anillo de MANGO.

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Esta semana llego a la mitad del embarazo, toca ecografía y me muero de ganas de ver como ha crecido el bebé. Me encantaría describirles la sensación de los primeros movimientos y pataditas, pero no encuentro palabras. ¡Que proceso más increíble!.

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Alucinante como ha crecido en solo 2 semanas, espero que no siga a este ritmo porque no se dónde lo voy a meter jaja.
El vestido es de nueva temporada, de FOREVER21.

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El Elefante Entero.
Del libro “EL DESPERTAR” de Paul Ferrini:

En todos los juicios que yo hago sobre ti, hay un juicio sobre mí mismo… Y ambos son igualmente ciertos o falsos. Mientras piense que yo estoy en posesión de la verdad y tú no lo estás, crearé separación, desigualdad y estableceré las bases para que el sufrimiento se instale en mi vida. Lo mismo ocurre si pienso que tú posees la verdad y yo no.

La realidad es que ambos poseemos una parte de la verdad y una parte de ilusión. Los dos miramos al mismo elefante, pero tú ves la cola y yo veo el tronco. Cuando se mira por separado, la cola y el tronco parecen que no tienen nada en común. Sólo cuando se ve la totalidad del elefante es cuando la cola y el tronco unidos, cobran sentido. No importa cuanto me esfuerce, me es imposible ver el significado de tu parte. La cola no comprende ni el porqué, ni la razón del tronco. La única forma en la que admitiré tu experiencia es aceptarla como cierta, de la misma manera que acepto la mía como tal.

Debo dar la misma credibilidad a tus percepciones que a las mías. Hasta que no establezcamos esta igualdad, la semilla del conflicto permanecerá entre nosotros. No es necesario que diga que tú tienes razón y que yo estoy equivocado. No necesito reemplazar mi verdad por la tuya, o vivir mi vida según tus premisas. Ni tampoco es preciso que diga que tú estás equivocado y que insista en que debes vivir tu vida según mis condiciones. Estas exigencias provienen de la inseguridad y de la falsa creencia de que, para amarnos los unos a los otros, debemos estar de acuerdo. No es cierto.

Para amarte debo aceptarte tal y como eres. Es lo único que debo hacer. ¡Pero eso es mucho! Aceptarte a ti tal y como eres, es una proposición tan profunda, como aceptarme a mí mismo tal y como soy. Es una tarea formidable, dada mi poca experiencia en este campo.

Permitir que tengas tu experiencia es el principio. Aprendo a respetar lo que piensas y sientes incluso cuando no me gusta o no estoy de acuerdo con ello. Incluso aunque me disguste.
En lugar de hacerte responsable del dolor que siento en relación a ti, aprendo a enfrentarme a mi propio dolor. Mi reacción a tu experiencia -positiva o negativa- me proporciona información sobre mí mismo.

El compromiso conmigo mismo y contigo es trabajar con mi propio dolor, no responsabilizarte a ti de él.

Sólo cuando te devuelva el don de tu propia experiencia, sin imponerte mis propios pensamientos y sentimientos sobre ella, te amaré sin condiciones.

Cuando acepte tu experiencia tal cual es, sin sentir la necesidad de cambiarla, te respetaré y te trataré como a un ser espiritual.

Mis pensamientos y sentimientos tienen importancia en sí mismos, pero no como comentarios o acusaciones a tu experiencia. Al comunicar lo que pienso o siento sin hacerte responsable de mis pensamientos y sentimientos, acepto mi propia experiencia y permito que tú tengas la tuya.
En las relaciones, al igual que en la conciencia, las dos caras de la moneda deben ser aceptadas como iguales. Una persona no superará el conflicto hasta que la experiencia de ambas haya sido respetada.

La cuestión no es nunca el acuerdo, aunque lo parezca. La cuestión es: ¿Somos capaces de respetar nuestra experiencia mutuamente?

Cuando sentimos que la otra persona nos acepta tal y como somos, tenemos la motivación para adaptarnos el uno al otro. Adaptarse es hacerle al otro un lugar junto a nosotros; es no imponerse ni que se nos impongan.

Una vez que se llega a la adaptación, ambas partes moran juntas. El hombre y la mujer, el blanco con el negro, el rico con el pobre, los judíos con los musulmanes. Aceptar nuestras diferencias es honrar la humanidad que tenemos en común, es bendecir mutua y profundamente la experiencia que compartimos.

De modo que la cola y el tronco discutirán hasta ponerse morados y ninguno de los dos ganará la discusión. Ambas experiencias son igualmente válidas. Al permitir que esto sea posible, el elefante empieza a cobrar forma. Al aceptar la validez de tu experiencia sin intentar cambiarla, sin intentar que sea algo más parecida a la mía, mi propia experiencia empezará a adquirir un mayor significado. Cuando te contemplo como a un igual y no como a alguien que precisa ser educado, reformado o determinado, el significado de nuestra relación se revela por sí mismo. Cuando se le da la bienvenida a cada parte, el todo empieza a tomar forma y resulta más fácil comprender y apreciar el significado de las partes.

Un mundo que pretende conseguir un acuerdo, encontrará conflicto y sectarismo. Un mundo que proporciona un espacio seguro a la diversidad, encontrará la unidad esencial para convertirse en entero. Frente a los opuestos tenemos dos opciones: resistirlos o abrazarlos. Si los resistimos, provocaremos un conflicto entre el yo y el otro. Si los aceptamos, los integraremos como agentes dinámicos y originaremos una transformación alquímica en el interior del yo.

Amén 😉

¡FELIZ SEMANA!

Amor y luz.
Raquel



83 ComentariosEnviado por: Raquel del Rosario

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