20 Jul 2016

ENAMÓRATE DEL LUGAR EN QUE ESTÁS

Hoy les escribo desde mi tierra natal.
Ya llevo unos días por la isla, disfrutando de los míos y sobre todo, dejándome ayudar por abuelos y titas.
Tengo la sensación de estar en el descanso de un partido de pin-pon en el que juego contra mi misma corriendo de una lado a otro de la mesa.
Los dos últimos meses han sido una locura, apenas he tenido tiempo para dedicármelo a mi. Quizás este sea el lado negativo de estar tan lejos de los míos.
Ese, y mi resistencia a dejar que alguien me “eche un cable” con los peques.
En fin… Al final del día, todos tenemos nuestros miedos, manías y desconfianzas. Poco a poco….

El caso es que llevo una semana escapándome a ratitos sola, y a pesar de tener la sensación de ir por ahí habiéndome dejado un brazo o una pierna en casa, he disfrutado de esa Raquel independiente a la que, de alguna manera, tengo “castigada” desde hace tiempo. Independiente, pero mirando el teléfono cada 10 minutos jajaja.

A veces es difícil lograr un equilibrio, y desde que he sido madre, he descubierto diferentes facetas de mi personalidad con las que no siempre me es fácil lidiar.
Como dice Laura Gutman en su libro “La maternidad y el encuentro con la propia sombra”, hay muchos aspectos de la psique femenina que salen a flote con la presencia de los hijos,y que lo hacen en forma de volcanes emocionales.

Supongo que, de alguna manera, cuando dejas de ser “solo tú”, aparecen esos dichosos “Y si…” que muchas veces no dejan disfrutar del momento presente.
“¿Y si me pasase algo?” “¿Y si le pasase algo al papá de los niños?” “¿Y si enferman?” “¿Y si no hubiese tenido hijos, que estaría haciendo ahora?¿Cómo hubiese sido mi vida?” “¿Y si…? ¿Y si…? ¿Y si…?”.

Esos “¿Y si…?” que nos tienen constantemente dando saltos del pasado al futuro y del futuro al pasado, sin darnos cuenta de que ninguno de esos dos espacios temporales “existe ya” o “existe aún”.

Hace poco cayó en mis manos un precioso libro de Jeff Foster, “Enamórate del lugar en que estás”. Uno de esos libros que no se leen de adelante a atrás en dos días, sino que se abren al azar y se saborean poco a poco, en dosis, haciendo de cada texto un regalo y una invitación a la reflexión.

Se me ocurre acompañar el post de hoy con algunos fragmentos abiertos al azar. Aquí, ahora.

9788416579013

“Amigo, si en estos momentos estás experimentando estrés, pena o dolor físico o emocional, esto no significa que tu vida esté yendo en la dirección equivocada. No significa que has fallado como ser humano o espiritual, o que te hallas lejos del despertar. Puede ser que, sencillamente, te estés curando, a tu propia manera, original e inesperada.
A veces necesitamos sentirnos peor por un tiempo. A veces las viejas estructuras, aquellas cosas que una vez definimos e identificamos como “yo” o como “mías”, tienen que derrumbarse.
A veces tenemos que caer de rodillas antes de poder levantarnos de nuevo.
A veces las ilusiones tienen que morir. A veces nuestros planes y esperanzas sagrados, nuestros esquemas y sueños sobre “como tienen que ir las cosas” han de verse reducidos a cenizas en la hoguera despiadada, pero en última instancia compasiva, del momento presente.”

“Lo experimentas todo: las risas y las lágrimas, la felicidad y el aburrimiento , las adversidades de la existencia…
¿Qué es lo que nunca cambia?
Lo que nunca cambia es la constancia del cambio. ¡El cambio es absolutamente digno de confianza!”

“Habla tu verdad más profunda, incluso si esto implica perderlo todo: tu orgullo, tu estatus, tu imagen, incluso tu forma de vida.
Una vida de mentiras y medias verdades, el peso de cosas no habladas con el tiempo te ahogará, a ti y todos quienes te rodean.
Renuncia a todo por una existencia sincera, Sé consciente de que solamente puedes perder lo que no es esencial”

“Justo aquí, justo ahora, en este momento, no tienes que saber como será el resto de tu vida; no importa lo que digan los demás.
En este momento no necesitas tener todas las respuestas. Estas vendrán, a tiempo o no, o tal vez las preguntas innecesarias se esfumarán.
No hay prisa. La vida no tiene prisa.
Sé como las estaciones. El invierno no intenta ser el verano. La primavera no corre hacia el otoño. La hierba crece a su ritmo. La lluvia tampoco se apresura para llegar antes al suelo…” “… Sencillamente relajémonos en un profundo no saber y permitamos que todo este “fuera de control”, confiando en el orden que hay dentro de lo salvaje.”

—————-

IMG_5504

IMG_5673

IMG_5450

IMG_5638

IMG_5852

IMG_6037

IMG_5703

IMG_5843

IMG_5517

IMG_5941

IMG_6012

Llevo vestido de FOREVER21, sandalias de STRADIVARIUS y sombrero de SAN DIEGO HAT. El bolso, al igual que el llaverito, son de la firma española MAËLA (El nombre de mi hijo en femenino, que significa “princesa”), elaborados a mano utilizando como material principal el yute.

Y esto es todo por hoy.
¡Nos leemos pronto!
Amor y luz
Raquel

“Ahora: una palabra curiosa para expresar todo un mundo y toda una vida.”
Ernest Hemingway



41 ComentariosEnviado por: Raquel del Rosario

Post Anterior