Raquel del Rosario – Planeta Particular

28 abril 2019

IR MÁS ALLÁ

“¡Vamos chic@s!, no me voy a enfadar con ustedes, son personas adultas y saben perfectamente hasta donde pueden llegar, cuando creas que estás en tu límite, prueba a ir un poco más allá, no te acomodes”

La profesora de yoga nos regañaba cariñosamente esta semana en una de las clases, después de dar las indicaciones para realizar una postura.

Efectivamente me di cuenta de que sí, que podía ir un poco más allá y no solo en esa postura sino en muchas más. Si hay algo que me encanta del yoga, es esto, que a pesar de practicar a diario y realizar las mismas asanas, hay días en los que algo hace “click” y lo cambia todo.
Ese día me di cuenta de que me había acomodado en mi propia rutina creando mis propios límites, “En esta postura mi pierna llega hasta aquí y ya, en esta solo puedo flexionar la espalda hasta aquí y ya” y de forma mecánica, día tras día, esos “y ya” no me habían permitido probar a ir un poco más allá.

Me vinieron a la mente unas palabras del psicólogo Tobin Hart en su libro “El mundo espiritual secreto de los niños”:

“… Nuestras vidas están llenas de momentos en los que tenemos la opción de profundizar más o de avanzar al siguiente ítem, persona o tarea. Por ejemplo, cuando estamos comiendo, ¿saboreamos cada bocado percibiendo su textura en el paladar antes de dar el siguiente? Cuando tenemos una nueva idea, ¿nos abrimos a ella o no le hacemos caso alguno y, sencillamente, la archivamos en nuestra mente?.
En los momentos en lo que nos permitimos profundizar un poco más, las percepciones no se miden por la cantidad sino por la calidad e intensidad. Aunque ambas experiencias tienen su utilidad, nuestras vidas son modeladas principalmente por las experiencias de más intensidad, profundidad y significado.”

Profundizar e ir más allá… Ojalá fueran dos asignaturas del colegio.

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En la búsqueda de prendas hechas a manos y de materiales naturales como el lino, descubrí a través de Etsy varias tiendas Lituanas, un país donde al parecer la producción de éste es una tradición milenaria y su calidad es reconocida a nivel mundial.

La blusa que llevo hoy es de Linenfox, una de ellas, (la combiné con pantalones de Free People, sombrero de Lack of color y zuecos de Sandgrens).

Elegí el color, la talla y el modelo (las prendas se hacen bajo pedido) y en pocas semanas la recibí en casa junto a un pequeño muestrario de colores para posibles futuras compras.

En otra de las tiendas, Non Perfect Linen, encargué estos pantalones de corte japonés, junto al cual también me enviaron un muestrario de tejidos y colores y una pequeña explicación de su forma de trabajo.

“Tu artículo ha sido cortado, cosido y prelavado individualmente para ti en nuestro propio estudio familiar. Ha sido hecho éticamente con lino localmente certificado y manufacturado y ha sido enviado usando tanto embalaje reciclable como la transición nos permite…”

A esto es a lo que me refería cuando hablaba de prendas que contasen historias 🙂

Deseo que tengan un buen comienzo de semana
Amor y Luz
Raquel


12 ComentariosEnviado por: Raquel del Rosario

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