Raquel del Rosario – Planeta Particular

18 marzo 2019

PEQUEÑOS GESTOS QUE SUMAN

Todos tenemos alguna asignatura pendiente, algo que nos gustaría hacer o cambiar, ese impulso interno para el que parece que nunca tenemos tiempo, para el que nunca encontramos el momento adecuado pero siempre la excusa perfecta.

Una de las cosas que más me cuestan, sigue siendo el cambio de hábitos. Siempre me he excusado en la sociedad en la que nos ha tocado vivir. Una sociedad que avanza de manera vertiginosa en algunos sentidos y en otros no tanto.
Es tan difícil a veces no ser parte de todo sin mirar la letra pequeña, sin cuestionarse si lo que hacemos desfavorece o daña a alguien o a algo, sin tomar consciencia de la repercusión que tiene cada uno de nuestros gestos diarios en nuestras vidas y la de nuestro planeta.

Hace tiempo que mi vocecita interna me dice que hay algo que no esta en equilibrio entre lo que siento y lo que hago. Mi respuesta siempre era : “¡No puedo! ¡Es agotador!”.

Y si, a veces es agotador, pero como reza la conocida cita de Gandhi, “Hemos de ser el cambio que queremos ver en el mundo”.

Ayer leía que el movimiento “Fridays for future”, al que se han sumado más de 82 países para alzar sus voces ante la necesidad de frenar el cambio climático, estaba impulsado por una joven activista sueca de 16 años, y es entonces cuando me digo a mi misma: “¿Ves?, No hay excusas”.

Y esque toda gran revolución comienza con una pequeña revolución interna.

En las últimas semanas me he propuesto realizar cambios, cambios que me acercan más a la persona que me gustaría ser y también al referente de madre que me gustaría que tuvieran mis hijos. Sin juzgarme ni presionarme, y como diría mi querido abuelo “despacito y con buena letra”.

Entre muchas otras cosas, se trata de un trabajo de observación, intentar prestar atención a cada gesto diario tratando de llevarlo a cabo de la forma más respetuosa posible.
Si, ¡es un curro!, pero es bonito ver como los pequeños gestos, por muy insignificantes que sean, suman y nos hacen sentir mejor.

Por eso hoy me gustaría compartir y recordar algunos productos, truquitos y rutinas para tratar un poco mejor nuestro precioso planeta.

AHORRAR AGUA

Esto es algo con lo que estoy sensibilizada desde pequeña, ya que en mi pueblo había días de cortes de agua debido a la escasez de esta.
No dejarla correr mientras nos cepillamos los dientes o enjabonamos los platos, esperar a tener la lavadora o el lavavajillas llenos para ponerlos, no abusar de baños y optar por la ducha… etc , son algunas de las acciones que podemos llevar a cabo.
En nuestra casa, el agua de la ducha tarda un ratito en calentar, decidí recoger ese agua en un cubo y calculé que serían unos 4 litros. Todos los días recojo ese agua y la uso para el WC en vez de tirar de la cadena, para regar las plantas o para el cubo de la fregona.
Cuatro litros diarios son 1.460 al año (eso teniendo en cuenta solo una ducha).

MENOS PLÁSTICO

Un día me di cuenta de que “la bolsa de bolsas” que todos tenemos en casa era un auténtico almacén de plástico sin sentido. Decidí comprar unas de rejilla de algodón que no solo uso para el supermercado, sino para cualquier tienda. “No necesito bolsa, gracias” es mi nuevo mantra a la hora de pagar en cualquier establecimiento.

También me hice con unas bolsas de diferentes tamaños para la fruta, verdura, legumbres…etc. Imagínense que a la semana compramos entre 6 o 7 variedades, evitaríamos el consumo de más de 360 bolsas de plástico al año.

En Amazon pueden encontrar varios vendedores, tanto para las bolsas pequeñas como las de compra.

Otra forma de minimizar el consumo de envases, es comprar los alimentos no perecederos o que tomemos en grades cantidades en sacos de granel. En casa lo hacemos con la quinoa, lentejas, arroz, harina … y vamos rellenando los botes de cristal.

¿Y si cambiamos las pajitas de plástico por unas de bambú o de metal como éstas?

Hace tiempo les hablé de la máquina purificadora de agua para eliminar los componentes químicos que se le añaden como el cloro y el flúor para que llegue potable a nuestras casas, es también una alternativa a las botellas y garrafas de plástico de agua mineral.

Otra forma de purificar el agua, es hacerlo con piedras de shunguita. Un regalo de la naturaleza en forma de mineral procedente de una cantera en Rusia con múltiples propiedades a parte de ésta. Aquí pueden leer un articulo interesante sobre como usarlas correctamente.

Los dentistas recomiendan cambiar el cepillo de dientes cada tres meses, si sustituimos los convencionales de plástico por unos eco-friendly como estos de bambú, evitamos la contaminación que suponen 4 por persona al año.

COMPRESAS DE TELA Y COPA MENSTRUAL

Usamos entre 8-10 compresas o tampones diarios durante una media de 4 días en cada menstruación. Eso suman unos 480 al año.

Ya les hablé de las compresas lavables como las de fibra de bambú o algodón, así como de la copa menstrual. Una alternativa perfecta y libre de químicos a los productos desechables con la que además ahorraremos mucho dinero a largo plazo.

Otro de los cambios que en un principio pintaban algo dramáticos, ya que personalmente pensé que me iba a costar mucho más, era reducir el consumo de moda y sobre todo de “moda rápida”.

Hice una SUPER limpieza de armario, doné y vendí gran parte de mi ropa y decidí que a partir de ahora mi consumo en este sentido sería: menor, mas ético y de mejor calidad.

Es imposible saber quién fabrica la ropa que compramos y en que condiciones lo hacen, pero cuando podemos llevarnos a casa una camiseta por menos de 5 euros, no hace falta saber que detrás hay algo que no tiene buena pinta.

Pues bien, estoy descubriendo un nuevo mundo de opciones y marcas, prestando atención por primera vez a las etiquetas, al “made in”, evitando fibras sintéticas y procurando que cada prenda tenga algo bonito que contar más allá del “fue un chollo”. Me está encantando 🙂

Una de esas prendas es la protagonista del look de hoy, unos pantalones de algodón orgánico en cuya etiqueta se especifica quién lo hizo y bajo que condiciones. Es de la marca Tropic Bliss.

Los combiné con camisa de Mónica Cordera (es de hace unas temporadas).El collar de ojo de tigre lo compré en una joyería de piedras naturales y los pendiente y el brazalete son hechos a mano en la India y los compré a través de Etsy en Silverjewelskgn.

“Piensa globalmente, actúa localmente” y haz lo que pienses que es correcto incluso cuando nadie mire.

Feliz comienzo de semana
Amor y luz
Raquel


23 ComentariosEnviado por: Raquel del Rosario

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