Raquel del Rosario – Planeta Particular

13 septiembre 2016

APRENDIENDO A “DESAPRENDER”

Hace tiempo alguien me habló sobre la importancia de nuestros pensamientos a la hora de crear y atraer a nuestra vida lo que realmente queremos.

Me dijo que era como uno de esos juegos en los que tú decides como continuar una historia eligiendo una de entre varias opciones. Todas están ahí, como frecuencias de radio y tú tan solo tienes que sintonizar la que realmente quieres “escuchar”, cada elección es determinante.

Siempre dije que creía ciegamente en el destino, en que la historia de cada uno estaba escrita y era imposible modificarla. Afortunadamente, una vez más, he comprobado que estaba equivocada.

Cada uno de nosotros posee unas determinadas creencias e ideologías instauradas por nuestros padres, la educación que hemos recibido, la sociedad en la que hemos crecido… etc
Muchas de estas creencias nos limitan, son como muros que no permiten que fluya hacia nosotros lo que deseamos, y lo peor de todo, es que la gran mayoría de las veces no somos conscientes de ellas.

Es difícil romper con estos patrones tan establecidos, “desaprender” lo aprendido y tomar nuestras propias riendas empezando de cero.
Desprogramar toda esa información heredada y adquirida no es fácil, pero un mínimo movimiento puede originar grandes cambios en nuestra vida.

Después de muchos trabajos personales en los que siempre acaban saliendo momentos de mi infancia y ahora que me he convertido en madre, me doy cuenta de la importancia de todo aquello que le decimos a nuestros hijos. Como una frase puede quedar grabada en su subconsciente y ser determinante en su vida.

Cuando le decimos a un niño: “eres malo” “eres tonto” “eres un desastre”…. Para nosotros puede tratarse de un simple momento de enfado, pero a él se le quedará grabado para siempre y probablemente crezca sintiendo que eso es lo que es, viéndose limitado en muchos aspectos de su vida.

Las palabras son energía y tienen una gran fuerza e impacto en las personas a las que van dirigidas.
Las palabras pueden destruir a una persona o pueden reconstruir un corazón roto, todo depende de como las usemos.
Lo mismo sucede con nuestros pensamientos, aquello que pensamos, creamos y atraemos.

Cuidemos lo que decimos a los demás, cuidemos lo que nos decimos a nosotros mismos.
Aprendamos a desaprender.
Escribamos nuestra propia historia.

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En las fotos de hoy llevo un vestido muy especial, tanto el tejido como el vestido están elaborados 100% a mano por mujeres indígenas en Guatemala, un proyecto muy bonito de una chica que encontré navegando por instagram, STELA 9.
Éste tipo de proyectos siempre me han llamado mucho y cuando veo que alguien cumple uno de mis sueños, no puedo hacer otra cosa más que alegrarme y colaborar con mi granito de arena.
Lo combiné con botines, bolso y sombrero de URBAN OUTFITTERS, pulsera de semillas que compré en México y pendientes hechos a mano en Indonesia.

Deseo que tengan una buena semana
Amor y luz
Raquel

“Es imposible” dijo el orgullo.
“Es arriesgado” señaló la experiencia.
“No tiene sentido” declaró la razón.
“Inténtalo”… susurró el corazón.


35 ComentariosEnviado por: Raquel del Rosario

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