Raquel del Rosario – Planeta Particular

20 noviembre 2018

UN √ĀNGEL EN LA PUERTA

El pasado jueves 8 de noviembre, llegu√© a casa a mediod√≠a y sentado frente a la puerta de casa hab√≠a un labrador negro. Al ver que no llevaba collar, no me acerqu√© mucho y entr√© por el garaje con los ni√Īos.

Despu√©s de una hora, vi que a√ļn segu√≠a en el mismo sitio y le baj√© un poco de agua, cuando me acerqu√©, se sent√≥ educadamente y me mir√≥ de una manera tan noble que supe que no era en absoluto peligroso. Le dej√© entrar y enseguida los ni√Īos se volvieron locos jugando con √©l.
Era una perrita ya mayor y se le notaba cansada, sobre todo para seguir el ritmo de Leo que no paraba de acercarle juguetes.
Como habían pasado varias horas, le dimos algo de comer y decidimos poner un anuncio en una web de la zona, pero nadie parecía conocerla.

Pasó la tarde tumbada en el salón y cuando empezó a oscurecer se levantó y se acercó a la puerta, pensé que tal vez quería salir a hacer sus necesidades, pero bajó el camino de casa y desapareció.

A lo lejos, pod√≠a verse una peque√Īa nube de humo entre las monta√Īas. Esa misma tarde se hab√≠a iniciado un incendio a unos 20 km de casa, en la misma ciudad donde la noche anterior un ex militar irrump√≠a en un bar de la zona abriendo fuego contra los presentes y dejando sin vida a 12 personas.
Me fui a la cama con bastante mal cuerpo pensando en las familias de los fallecidos, a los que ahora se les sumaba una nueva tragedia al tener que ser evacuados de sus casas en un momento tan duro.

Antes de dormir, busqué información sobre el simbolismo de la visita de aquella perrita. La presencia de animales en casa es algo a lo que me gusta prestar atención porque siempre se han considerado portadores de mensajes. Por lo general, los perros representan la nobleza, la lealtad y el amor incondicional. Un perro negro, lejos de las ideas supersticiosas que pueda generar, es un símbolo de advertencia y protección. Su color se asocia a la oscuridad, pero a esa que es necesaria atravesar para poder llegar a todos esos lugares que nos asustan.
Deseé que hubiese llegado a casa sana y salva y pasé la noche alerta poniendo el despertador cada hora para seguir la trayectoria del incendio ya que hacía bastante viento.

Poco despu√©s de amanecer, pude ver como las llamas asomaban en las monta√Īas de enfrente. ¬ŅC√≥mo pod√≠a haber llegado tan r√°pido y de manera tan descontrolada?. Pedro, que ya hab√≠a perdido una casa hace a√Īos en otro incendio, me dijo que ten√≠amos que irnos r√°pidamente. ‚Äú¬°Coge lo m√°s importante y v√°monos!

Me qued√© congelada unos segundos pensando en qu√© llevarme, ¬Ņqu√© era lo m√°s importante? ‚Ķ. Camin√© por la casa mirando a todos lados buscando algo que ‚Äúsalvar‚ÄĚ, y en ese momento nada me result√≥ de suma importancia.

Bajamos hacia la playa y buscamos un sitio donde desayunar, todo estaba cerrado, no había luz ni agua y los teléfonos no funcionaban bien. Supimos por los vecinos que estaban desalojando nuestra calle y vimos como la nube de humo se hacía cada vez más y más grande. Decidimos irnos hacia el otro lado de la ciudad y buscar un hotel, algo que fue bastante difícil ya que éramos miles las personas que habíamos sido evacuadas.

A trav√©s de las noticas, vimos como el fuego avanzaba por las preciosas monta√Īas de Malib√ļ, arrasando con sus ranchos, sus casas, sus mansiones, como si fueran de papel. La climatolog√≠a no ayudaba y los bomberos estaban desbordados.
La calidad del aire se hab√≠a vuelto realmente mala, as√≠ que condujimos hacia el interior y nos quedamos en la casa que un amigo amablemente nos ofreci√≥. Tratamos de mantener la calma y hacer planes en la naturaleza, ya que, al fin y al cabo, no hab√≠a nada que pudi√©ramos hacer m√°s que protegernos e intentar no trasmitir nerviosismo a los ni√Īos. Dentro de lo malo, ten√≠amos el regalo de poder disfrutar de aquel remanso de paz en el que ‚Äúdesconectar‚ÄĚ unos d√≠as.

Me sent√© a meditar, visualic√© el fuego apag√°ndose, el viento dando tregua, los animales salvajes poni√©ndose a salvo y vi nuestra casa rodeada de una guirnalda de luces verdes y violetas. Frente a la puerta principal estaba aquella perrita, como una guardiana, cuidando nuestra casa. ¬°La perrita! ya me hab√≠a olvidado de aquella especial visita d√≠as atr√°s, ¬ŅHabr√≠a venido a casa la tarde que comenz√≥ el incendio a decirnos algo?. Se me encogi√≥ el coraz√≥n y sent√≠ un gran alivio, en ese momento supe que pasase lo que pasase, estaba fuera de mi control y de nada val√≠a preocuparse.
Cada vez que me podían los nervios, cerraba los ojos y me iba a casa, allí seguía la guirnalda de luces y la perrita frente a la puerta.

El martes regresamos a la ciudad, algunas zonas hab√≠an vuelto a la normalidad, pero a√ļn no nos dejaban acceder a la nuestra, y las informaciones sobre las √°reas afectadas eran un poco confusas.
El miércoles decidí ir a una clase de Bikram yoga para mantenerme ocupada y no pensar demasiado, me tumbé en la esterilla a respirar profundamente hasta que fuese la hora, y cuando la profesora entró en la sala y encendió la luz, me percaté de que la guirnalda que decoraba la pared era de luces verdes y violetas, exactamente igual a la que había visualizado alrededor de casa.

Supongo que, de alguna manera, mi subconsciente relacionó la clase con un lugar de calma y colocó las luces alrededor de casa para trasmitirme lo mismo. Como es la mente…

Finalmente el viernes pudimos regresar a casa, con una extra√Īa mezcla de felicidad y tristeza por ver tanta desolaci√≥n a nuestro alrededor y tantas familias que no hab√≠an corrido la misma suerte que nosotros. Nuestra casa se hab√≠a quedado en el l√≠mite de la zona alcanzada por el fuego.
Esta ma√Īana contemplaba una curiosa escena mientras conduc√≠a de vuelta a casa entre monta√Īas a√ļn humeantes, de un lado de la carretera, un gran n√ļmero de trabajadores, gr√ļas y camiones trabajaban en reemplazar las torres de electricidad quemadas, mientras, al otro lado, otro grupo decoraba un enorme √°rbol de navidad..
La vida sigue, unas veces nos lleva por caminos difíciles y otras nos pone un ángel en la puerta.

GRACIAS

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El d√≠a antes de que se iniciara el incendio, decidimos hacer unas escapada de un d√≠a a el lago Arrowhead, a unas dos horas de casa. En oto√Īo los √°rboles se ponen preciosos, y en su pueblito empezaba a respirarse ese ambiente tan especial de √©sta √©poca del a√Īo entre Acci√≥n de Gracias y Navidad.

Llevo mono de c√°√Īamo de Conscious Clothing, chaqueta de punto de Monica Cordera, sombrero de Lack of color, zuecos de Birkenstock, gafas de Toms y bolso artesanal comprado en M√©xico.

Y hasta aquí el post de hoy
Deseo que esten teniendo una buena semana
Amor y luz
Raquel

“Conf√≠a en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.”
Miguel de Cervantes


39 ComentariosEnviado por: Raquel del Rosario

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