Raquel del Rosario – Planeta Particular

27 octubre 2017

PUMPKIN SEASON

El mes de octubre es por excelencia el mes de las Calabazas. En este país es increíble la manera en la que viven la temporada otoñal y la festividad de Halloween.
Bueno… en realidad es increíble como celebran cada festividad.
Desde que vivo aquí, siempre he sido algo reacia a sucumbir a tanto plan de marketing, pero es cierto que con niños se cae más en la tentación, tanto que este año me he hecho con un disfraz de verdad para salir con ellos la noche del 31 a recorrer las casas del vecindario pidiendo caramelos.
Ya saben… “Donde fueres haz lo que vieres”, y si de paso saco a pasear a mi niña interior, que tanta falta me hace a veces, mejor que mejor.
En estos días, las fachadas de las casas se cubren de telarañas, esqueletos y fantasmas, cada fin de semana hay un festival en alguna ciudad con un montón de actividades para los más pequeños, los pasillos de los supermercados se llenan de productos de temporada elaborados con calabaza, y en cada esquina puedes encontrar carpas temporales dedicadas a la venta de éstas, con zona de hinchables para que los más peques se diviertan después de llenar el carrito con “las elegidas” para tallar y decorar sus hogares.

No muy lejos de casa hay una granja familiar a la que me encanta llevar a los niños, Underwood Family Farm.
Pascua, Halloween, Acción de Gracias, Navidad… Siempre decorada con los motivos estacionales y siempre con un montón de actividades para disfrutar en familia.
No les voy a engañar, yo disfruto como una niña más.

Llevo vestido de Zara (NT), sombrero de Forever21 y las botas me las trajo hace tiempo Pedro de Texas.

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Uso decorativo, uso gastronómico e incluso uso cosmético, para terminar el post comparto alguno de los usos que le he dado esta temporada a las calabaza.

He elaborado un centro de mesa para la terraza, vaciándolas y usándolas de macetero para suculentas o como porta velas, también he usado la misma técnica (y la misma paciencia) que con las piedras para dibujar un mandala en una de ellas, usando pintura acrílica y punzones de manicura:

Para los maceteros, las he rellenado de tierra después de cortarles la parte superior y vaciarlas. En una he mezclado tres tipos de suculentas, cada vez que voy a esa sección hago cortocircuito y tardo un buen rato en elegir entre tantas, ¡me encantan!.

Las he colocado añadiéndole algún motivo otoñal más y este es el resultado:

Lo malo de estos maceteros naturales, es que solo durarán unos días hasta que las calabazas comiencen a descomponerse, entonces transplantaré las suculentas a un macetero.

¡¿Qué hacemos con el relleno?!
Pues a los que sois cocinillas seguro que se les ocurren un montón de recetas, pero la cocina no es mi fuerte, jeje…

Yo la he aprovechado para añadirla al puré de verduras de los peques y para hacerme una mascarilla facial.

La calabaza tiene un montón de vitaminas y propiedades antioxidantes para la piel, aplicada en el rostro ayuda a atenuar manchas y arrugas.

La preparación es muy sencilla, simplemente tenemos que calentarla con un poco de agua hasta que quede pochada y luego triturarla para lograr una textura pastosa.
La aplicamos aún templada en el rostro y la dejamos actuar entre 20 o 30 minutos antes de retirarla con agua tibia.

¡Ñam!

Y esto es todo por hoy
Que pasen un buen fin de semana
Amor y luz
Raquel

“Todo cambia y nada permanece. Y no habría belleza, ni danza, ni movimiento si las estaciones no alborotaran los colores y el follaje de los arboles no se desprendiera amarillo en el atardecer.”
Gioconda Belli


22 ComentariosEnviado por: Raquel del Rosario

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