Raquel del Rosario – Planeta Particular » EL NIÑO HADA

17 septiembre 2019

EL NIÑO HADA

Hablemos de Leo.
Varias de las preguntas que me enviaron eran sobre él, ya que de alguna manera siempre he dejado entrever que es un niño diferente.

Leo no dijo ni una palabra hasta casi los cuatro años. Si, ese primer “mami” se hizo mucho de rogar. Desde los dos años supe que Leo era diferente, le encantaba tumbarse bocarriba largos ratos ensimismado, parecía estár viendo una película en el techo, a veces sonreía y parecía interactuar con algo. Me encantaba observarle, me imaginaba un montón de colores y seres mágicos a su alrededor jugando con él. A día de hoy, daría lo que fuera por estar unos minutos en su cabeza e intentar comprender su visión del mundo.

El pediatra no nos alarmó, los niños bilingües suelen tardar más en hablar y no había nada preocupante en su comportamiento más allá de que “estaba un poco en su mundo”, los diagnósticos a edades tan tempranas son muy complejos, ya que muchos niños se desarrollan a ritmos diferentes.
Le hicimos toda clase de pruebas auditivas para descartar algún nivel de sordera que pudiera estar condicionado el desarrollo del lenguaje, pero todo estaba bien.

Más adelante, nos sugirieron un colegio específico y una valoración más exhaustiva con diferentes profesionales que determinarían que programa educativo sería el mejor para la estimulación necesaria en su caso.

Aún recuerdo el día que nos sentaron a Pedro y a mi para darnos los resultados, en medio de un ambiente dramático, con tono muy suave y unas palabras elegidas meticulosamente, nos dijeron que creían que lo mejor para Leo era entrar en el programa de niños con TEA (trastorno del espectro autista).

Al contrario de la reacción que ellos esperaban (lágrimas, negación, enfado… ), yo sentí una sensación de alivio enorme. No porque alguien le hubiese puesto un nombre a lo que le pasaba a Leo, una “etiqueta médica”, sino porque supe que iba a empezar a trabajar con gente especializada y, sobre todo, que iba a relacionarse con niños que veían el mundo de una forma similar a como él lo hacía.

Una bruja buena me dijo una vez que Leo era un “Niño Arco Iris”, aunque él, un día agarró mi teléfono mientras le escribía un mensaje a Pedro y escribió algo que el autocorrector tradujo como “El niño hada”, para luego darle a “enviar” .
Pedro: ¿Cómo?.
Yo: Te lo ha mandado Leo.

Leo es un niño risueño, cariñoso, le encanta la naturaleza, cantar y montarse películas con sus juguetes.Puede trepar un árbol con la agilidad y precisión de un mono o hacerse un sandwich sin manchar nada en la cocina. Tiene una memoria fotográfica increíble y es estrictamente selectivo con las personas, a veces viene alguien a casa y lo ignora por completo, y otras, se acerca a una persona desconocida por la calle para saludarla, darle un abrazo o colocar la manita en su cara unos segundos.

Ha sido complicado que nuestro entorno entendiese el diagnóstico médico. “Pero…¿cómo que autismo?, si Leo no hace esto ni esto, es más, hace esto y lo otro…”
Cuando escuchamos la palabra “autismo” (al igual que me pasaba a mi antes de hacer mi “doctorado particular”), todos pensamos en niños que no se sienten cómodos con más gente, que gritan en lugares públicos porque se agobian, que se valen de la agresividad para mitigar su frustración, que hacen gestos repetitivos para calmarse, que son hipersensibles a los ruidos… Y claro, nada de esto le sucede a Leo.

Dentro de esto que llaman trastorno, hay varios tipos y niveles, hay personas con un grado muy bajo que pueden valerse por sí mismos perfectamente en la sociedad, y casos severos con comportamientos como los que acabo de describir. Y entre uno y otro, un inmenso abanico con un sinfín de casos diferentes

Los casos de TEA se han incrementado de manera considerable en los últimos años, pasando de 1 caso de cada 2500 a principio de los años 90, a 1 de cada 88 en la actualidad según la OMS.

La medicina desconoce su origen o desencadenantes. Hay estudios de todo tipo que lo relacionan con la dieta o el déficit de ciertos minerales en el organismo, he leído y escuchado cientos de testimonios de padres que han sacado a sus hijos del diagnóstico simplemente eliminado el gluten, la caseína y el azúcar de sus dietas. Y otros tantos que hablan de notar esa “desconexión” o cambio de comportamiento tras la aplicación de una vacuna determinada, la toma de algún antibiótico, el cambio de la leche materna a la animal…
Pero no hay nada demostrado, y la red está llena de opiniones contradictorias.

Hemos leído y probado tantas cosas en los últimos dos años…

El programa del colegio ha sido clave para Leo. Recuerdo cuando la logopeda, en la primera semana de clase me dijo que estaba segura de que Leo iba a hablar y yo la miré incrédula.
Ahora tiene un vocabulario amplio, aunque le cueste ordenar frases y no mezclar el inglés con el español, y cada día me sorprende con algún progresito que, por pequeño que sea, para mi es un mundo.

Lo más difícil como madre, sin duda, está siendo el no poder dialogar, razonar o comunicarme con él de la manera que me gustaría. ¿Cómo educar sin una comunicación ni una comprensión claras?
Luego, entender que Leo ha venido a hacer las cosas de otra manera, lo cual me produce una perdida de control absoluta. Yo, que tenía clarísimo el tipo de programa educativo que quería para él, como aplicaría todo esos conocimiento sobre educación emocional que había aprendido en esos libros que les recomiendo a veces, las actividades que haríamos juntos…
Y entonces, llega un ser diminuto a recordarme que la vida en ocasiones tiene otros planes para mi, para mi crecimiento personal (y el crecimiento de mi paciencia).
A veces me siento desbordada, pidiendo perdón a dos de cada tres madres en el parque porque Leo no entiende de turnos, de que los juguetes tienen dueño y las cestas de picnic también. Soportando miradas y comentarios porque simplemente parece un niño maleducado que se frustra y patalea si le dices que no puede hacer algo. Sintiendo penita de esos niños que se le acercan y le dicen “Hola, ¿cómo te llamas? ¿jugamos juntos?”, y Leo a lo suyo, como quien oye llover.

Hay días en lo que la paciencia se me acaba y sale mi bestia gruñona, luego llega ese sentimiento de culpabilidad y más de un día las lágrimas de impotencia.
Hay momentos en lo que me pregunto ¿Por qué, por qué y por qué?, y otros en lo que le miro y me doy cuenta del regalo que es, de todo los que ha venido a enseñarme y de que no lo cambiaría por nada del mundo. Se que el me eligió porque sabía que haríamos un buen equipo, aunque a veces yo sienta que le estoy defraudando.

Leo y Mael son un regalo el uno para el otro, Leo le llama “baby” en vez de por su nombre, juegan y se pelean como cualquier hermano. Cuando se reencuentran en la puerta del colegio cada día, se abrazan y dan saltos de alegría, como si llevasen meses sin verse.
Mael siente una admiración total hacia Leo e imita cada cosa que hace o dice, hacen un buen equipo.

Y ésta es la historia del niño hada, el niño que ha venido a enseñarnos que el lenguaje del amor no entiende de palabras ni de idiomas, que existen otras formas de ver y percibir el mundo, que a menudo hay que soltar el control de las cosas para dejarlas ser, a su manera, y abrazarlas así, del modo que nos han sido dadas, agradecidos, y solo entonces descubrír el regalo que envuelven.
Porque él no me eligió por casualidad.

“Debemos de ser capaces de liberarnos de la vida que hemos planeado para poder recibir la vida que nos está esperando”.
Joseph Campbell


304 Comentarios

  • 1. ISABEL  |  23 septiembre 2019 - 07:24

    Hola Raquel, tengo un niño de 16 años, espectro autista, mi hijo es una bendición, me enseña cosas cada día, no es interesado, no hace acepción de personas, no juzga, ama la vida, la música, su familia, me adora a mí, me abraza y me besa cada día, le gustan las cosas sencillas y básicas y no pide casi nada, siempre relacionado con salir a la calle, que le preste atención, no necesita grandes cosas para ser feliz, cuando tiene vacación bien, que tiene que empezar el cole, también bien. Ha sido un largo camino, de pequeño debido a que no hablaba, tenía hiperactividad asociada,, no paraba , no escuchaba, me pasaba el día diciéndole lo que estaba bien y lo que estaba mal. Pero ha merecido la pena, hoy en día es un ser encantador. He visto muchos padres que rehuyen aceptar que su hijo es autista, aceptarlo y decirlo sin miedo es lo más saludable para todos. El camino será complicado, tambíén lo es en otros niños que no tienen nada, pero merece la pena y el amor que darás y que él te dará no se puede comparar a nada. Un gran abrazo.

  • 2. Carlos  |  23 septiembre 2019 - 09:59

    No era necesario que nos lo contaseis, no ganasis nada, pero sabéis de la importancia de que la sociedad se de cuenta de la situación de las personas con TEA y os lo agradezco desde el corazón. Nos dais voz a muchas familias que no tenemos esa posibilidad.
    El TEA puede parecer horrible pero en realidad es fascinante. A poco que trates con ell@s te das cuenta de que los valores humanos más positivos los tienen acentuados (amor incondicional, sinceridad ,una falta absoluta de maldad…) y eso también tiene que contarse. Pienso que una de las tareas más importantes que tenemos es conseguir que se les acepte tal y como son. Somos nosotros los que tenemos que ir a su mundo y no intentar revertir una forma de ser especial y original. Besos

  • 3. Isidro José García  |  23 septiembre 2019 - 14:32

    Raquel, un fuerte abrazo, yo tengo síndrome de Asperger, que está también en el espectro autista, he sufrido lo indecible desde niño, muchas veces dentro de mi propia familia que venía de un ambiente cultural bajísimo y sólo sabían castigarme por cómo me portaba; con el tiempo, he podido desarrollar una carrera profesional muy elogiada y admirada y encontrar una de las mujeres más nobles del mundo, que ha sabido comprenderme y juntos hemos creado una preciosa familia. Por si mi experiencia os puede ser de alguna utilidad, estoy a vuestra entera disposición. Abrazos a ti, a tu marido, y a tus hijos, especialmente al niño Hada.

  • 4. Neurodivergent2  |  23 septiembre 2019 - 14:56

    Hola Raquel!

    Es genial que te animes a visibilizar el autismo y estoy segura de que tu peque llegará a hacer grandes cosas

    Sé que alomejor no tienes mucho tiempo. Yo soy TEA grado I y tengo un blog pequeñito. Para mi esta entrada es importante y no sé si te animarás a leerla y a verla, aunque sea solo por si te ayuda a entenderle más, que sepas que hay toda una comunidad autista en twitter, peleando por los derechos de nuestros autiscompis

    https://blogautismo.home.blog/2019/02/21/carta-abierta-desde-mi-corazon-autista/

  • 5. Lorena  |  23 septiembre 2019 - 23:12

    Gracias Raquel por compartirlo y hacer visible este trastorno que poca gente realmente conoce. Soy mamá de un niño TEA de cuatro años, que es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida, pero el reto más difícil. Podemos Raquel y les sacaremos adelante pese a las dificultades.

  • 6. Ester y Leticia  |  23 septiembre 2019 - 23:49

    El post es genial
    Besos y feliz semana
    https://midnighttrendy.es/nuestros-looks-en-la-feria-de-albacete-2019/

  • 7. Laura  |  24 septiembre 2019 - 00:22

    Hola Raquel, soy una chica de 30 años que tambien tiene TEA, como Leo. En concreto yo tengo síndrome de Asperger. Mi consejo será breve, no te hundas nunca. Yo tambien he tenido que superar muchas cosas como a las que se enfrentará Leo en un futuro. Para mí fue un alivio recibir el diagnóstico en la adolescencia, puse nombre a mi angustia y a saber que algo no iba bien, o que yo no era como los demás niños que me rodeaban. Pero con los apoyos adecuados consegui enfrentarme a ello, aunque es una lucha constante. Tu post me ha emocionado. Gracias por hacer visible el TEA. Y ánimo.

  • 8. Alicia  |  24 septiembre 2019 - 10:29

    Un fuerte abrazo para ti y toda tu familia.

  • 9. Pat  |  24 septiembre 2019 - 11:14

    Hola Raquel,

    Jamás he comentado ningún post tuyo. Antes te leía siempre pero desde hace un tiempo mi segundo hijo ocupa casi todo mi tiempo y he abandonado un poco esto de los blogs, pero el destino ha querido que hoy me cruzara de nuevo con tu blog, y leer lo que has puesto de tu hijo me ha llegado al alma.

    Mi segundo hijo no tiene autismo ni ningún diagnóstico reconocido, pero me he sentido identificada con todas las pruebas y las situaciones vividas, porque él tiene 3 años y medio y tampoco habla aún. Le han hecho mil pruebas y no sale nada, simplemente un desarrollo madurativo lento. Desde hace unos meses ha empezado a decir palabas y le veo avanzar construyendo sus primeras frases, que como dices saben a gloria bendita… No nos damos cuenta de lo maravilloso que es el proceso natural de aprendizaje hasta que ya no es tan natural y lleva más tiempo…

    Yo tengo ganas de que mi niño empiece hablar, pero es verdad que al principio lloraba y me decía que por qué, pero ahora estoy más tranquila, lo miro y veo que es feliz y que a mí me hace infinitvamente feliz, y que aunque la vida es dura y los niños muchas veces son crueles, nosotros sus padres le haremos sentirse seguro y orgulloso de sí mismo y con eso irá a cualquier parte y será lo que quiera ser.

    Un abrazo muy grande y sigue contándonos los avances de tu niño, para gente que estamos en una situación parecida ayuda mucho leerte.

  • 10. marta  |  24 septiembre 2019 - 14:27

    Hola Raquel,

    Cuando dices que los casos de TEA se han incrementado de manera considerable en los últimos años, pasando de 1 caso de cada 2500 a principio de los años 90, a 1 de cada 88 en la actualidad, podría ser porque antes no los diagnosticaban?
    Y supongo que habrá también estudios referente al déficit de vitamina d, una madre si tiene esta carencia tampoco tiene nada que ver..?

  • 11. Raquel  |  24 septiembre 2019 - 16:01

    Bellísimo este escrito sobre tu niño hada, y muy valiente compartirlo en público. Las personas sensibles creo que tenemos mucho que decir para ayudar a ver el mundo de modo distinto a los menos sensibles o insensibles. Mostrarles otros caminos, no avergonzarnos de nuestra capacidad de sentir a todos los niveles y abrir sus ojos cerrados. Ojalá llegue el día en que todos amemos y entendamos que está bien ser diferente, y que todos lo somos en determinados aspectos. Respeto, cuidado, amor, es la clave para mejorar el mundo. Tu hijo hada tenía que tener una mamá de cuento de hadas, como lo eres tú. Leo tiene un buen refugio desde el que crecerá y florecerá libre. Mucha luz!!!

  • 12. PADRE  |  24 septiembre 2019 - 22:31

    Curioso.
    11 Páginas de comentarios y todo el mundo encantado con el TEA.Respero a Raquel y lo que cuenta, pero tengo la sensación, cada vez más, que dentro del trastorno y sus 4 variantes, hay 2 tipos de autismo; uno plus y otro común.
    El plus es el que describe Raquel y que vosotras familias parecéis compartir;
    Niños hadas , ángeles o seres luminosos que nos eligen porque saben que nuestro amor infinito por ellos, nos hara mejores padres y personas , ya que hemos tenido la suerte de que el autismo llegara a nuestras familias y por supuesto, no los cambiaríais por nada, ni aunque fueran neurotipicos, porque además ,sois felices.

    El común es otra cosa,es ese por el muchas habéis pasado de puntillas, no sea que digáis algo políticamente incorrecto, tipo ¡ el autismo es lo peor!, ¡no pienso en el futuro de mi hijo! o el más clarividente ¡ no soy feliz!.

    Soy padre de una niña que padece autismo y digo bien, padece, ella y nosotros su familia.No se por que motivo os empeñas en edulcorar tanto el TEA,De seguir así, vais a concienciar a la sociedad , eso seguro, pero de un modo equivocado.Vais a conseguir que ,cuando os pregunten que le pasa a vuestro hijo o hija y respondais que tiene autismo, os digan que el suyo es vegano,celiaco o que tiene la piel atópica.
    ¿Sabéis que hay niños y adultos con TEA infelices? , niños que ves durante años y no les recuerda una sonrisa.
    ¿Sabeis que es la discapacidad y la dependencia?Lo pregunto porque apenas las mencionais.Da la impresión de que nunca habeis recibido esa visita incomoda de una funcionario a vuestro hogar y como ese papel con un tanto por ciento escrito, duele en el alma., aunque para Raquel y muchas, sea un alivio.
    No hay alivio en el sufrimiento.
    Y sufrir es básicamente, lo que hacemos con este autismo.Es una guerra con mil batallas por pelear, a sabiendas que vas a perder, y las seguimos luchando por el amor infinito que sentimos por nuestros hijos.

    No deberíamos sentirnos mal por reconocer que no somos felices, aunque hay momentos de felicidad en nuestras vidas, de reconocer que estamos aterrados ante el futuro de nuestros hijos, de reconocer que la sociedad en general, ni ayuda ni lo pretende, de que nuestra vida se ha reducido a ellos y su felicidad, de reconocer que los avances son mínimos, cuestan muchísimo y a veces, no son permanentes,de reconocer que estamos agotados por lo duro del camino ,de que no necesitamos gente que solo quiere escuchar que tu hijo va mejor y es un genio con los puzzles, en fin no seamos hipócritas.
    EL AUTISMO NO ES UNA BENDICION, y lo que necesitamos es ayuda en forma de becas, prestaciones,atención temprana ,diligencia y celeridad
    De la administración a la hora de tramitar, terapia, profesionales formados y motivados, psicomotricidad,integración sensorial ,estimulación, musicoterapia,deporte inclusivo en entornos naturales y todo aquello que ayude, si se puede, a nuestros hijos.
    LO LOGRAREMOS haciendo un ejercicio de sinceridad hablando claro de nuestros hijos y empezando por los que tenemos más cerca, la familia y amigos.
    PIDO PERDON si mis palabras han molestado a alguien, pero soy solo un padre de una niña diagnosticada con TEA, que tiene 10 años y es feliz,cuyos padres siempre estarán ahí para ella y su hermano, y hubieran deseado conocerla sin este Trastorno grave del desarrollo incurable.
    Mis mejores deseos para todos y en especial a Raquel ysu familia y una frase prestada que no es mia;
    Solo hay 2 tipos de niveles de autismo, niños felices con TEA y niños infelices con TEA.

  • 13. Bueno  |  25 septiembre 2019 - 14:05

    Me alegro mucho.

  • 14. Yaiza  |  27 septiembre 2019 - 18:13

    Hola Raquel, muchas gracias por compartir tu experiencia con Leo.
    No se si leerás esto pero lo que si te puedo decir (a ti y a todas las madres TEA) es que a mi lo que me ayuda es el humor. No siempre es fácil, pero tomarme la vida con humor es lo que me hace ser más feliz y hacer más felices a todos los miembros de mi familia.
    Mi hijo tiene 3 años y tiene TEA, cuando me dieron el diagnóstico estaba embarazada de 7 meses de mi hija, y han sido los peores meses de mi vida.
    Por supuesto mis hijos son lo más maravilloso que me ha pasado nunca, aunque mi vida haya cambiado por completo (antes era artista plástico y ahora tengo la suerte de poder buscarme la vida como diseñadora gráfica, y tener una nómina para alimentar a mis hijos y cubrir las terapias de mi niño).
    Hoy lo he dicho por primera vez en el trabajo, y me he sentido aliviada.
    Compartir es bueno para nosotras y para ellos. Gracias, gracias y gracias.

  • 15. Isabel  |  30 septiembre 2019 - 14:41

    Todos los niños son especiales !!! Tengo hijos de 29, 25 y 17, cada uno diferente y especial, Sólo te puedo decir que cada niño necesita su tiempo, lo que va bien para uno no te funciona con el otro, y que cada uno va a su ritmo y entiende la vida a su manera. Y que para una madre aunque los veamos mayores y empezando a hacer su vida, siempre estamos pendientes de ellos.
    Después de casi 30 años siendo madre te diría que disfrutes de tus hijosdía a día, quien sabe que pasará mañana o donde estaremos, y lo mejor para ellos es tener hermanos, siempre digo que el mejor regalo para un niño son sus hermanos.
    Cuando tu hijo te ha elegido para que seas su mamá, por algo será !!! Besosssss

  • 16. Pilar y Carlos  |  2 octubre 2019 - 08:22

    GRACIAS, RAQUEL
    …Raquel ha comprobado que los hijos nos hacen mejores y que algunos, como Leo, nos obligan (con dolor, con mucho dolor a veces) a sacar lo mejor de nosotros: “Entonces –escribe– llega un ser diminuto a recordarme que la vida en ocasiones tiene otros planes para mí, para mi crecimiento personal”.
    Que una madre acepte el “regalo” de un hijo autista es comprensible, lo difícil es que lo haga también la sociedad. Los “niños hada” nos obligan a hacernos muchas preguntas, entre otras, a preguntarnos si no seremos nosotros los autistas, los que vivimos aislados en un mundo hecho a nuestra medida…
    https://www.diariodenavarra.es/noticias/vivir/educacion-familia/2019/10/01/educar-entre-dos-ninos-hada-666210-3198.html

  • 17. GENMA  |  3 octubre 2019 - 16:38

    Hola Raquel, yo tengo un niño “ángel”, tiene ahora 15 años, pero es un luchador y no sé si por su carácter o por el entrenamiento que ha tenido en aprendizaje, es un trabajador nato. Pero lo más importante es que, es un adolescente feliz, que ha sabido superar barreras sociales y personales y que se está convirtiendo en un adulto noble, responsable y muy cariñoso. Los TEA son desconocidos, imprevisibles y muy personales , pero como madre, no hay nada que me enorgullezca y me alegre más que verle feliz disfrutando de la vida.
    Un beso y disfruta de tu hijo y de la vida.

  • 18. Lucía  |  3 octubre 2019 - 18:25

    ¡Hola! No sé si podría seros de ayuda… acabo de leer el capítulo 12 del libro ”Médico Medium”… ¿Conoces a Anthony William? Abrazos!!

  • 19. Iria  |  3 octubre 2019 - 23:27

    Hace un tiempo descubrí tu blog a través de una recomendación de una amiga, que me comentaba, “.. pues es muy tú..!” desde ese momento, comencé a leer y leer todos tus post, (que eran bastantes..!!) y es verdad que algunos me gustaban simplemente, pero otros me fascinaban!!! me aportaban, me inspiraban, otros me hacían reflexionar, me han dado claves que incluso a través de ahí he iniciado cosas que me han generado algún que otro gran descubrimiento.. que como tú misma comentas, llega cuando es su momento.
    Muchas veces después de no leerte, algo me hace de nuevo clic y vuelvo a tu blog, y no dejo de sorprenderme con el mensaje y aprendizaje que transmites y en el momento preciso que llega.
    Es verdad, que aunque nunca comentaba, siempre sentía un profundo agradecimiento por todo eso y por la generosidad que tienes al compartirlo. Con esto simplemente quiero darte las GRACIAS y agradecerte que sigas compartiendo todo lo que transmites.
    Que toda esa buena intención volverá a ti, en la manera que la necesites, seguro.
    Un abrazo 😉

  • 20. Ana  |  11 octubre 2019 - 21:30

    Qué historia de amor tan bonita, Raquel. Soy profe y tengo el enorme placer de contar en mi aula con niños TEA. Son espectaculares. Seguid trabajando mucho con Leo, mucha comunicación con médicos y profes y disfrutad de él. Tienen un toque de genialidad que me encanta.

    Besos

  • 21. Patricia  |  17 octubre 2019 - 00:59

    Hola Raquel

    Siempre que leo una noticia sobre autismo me acuerdo de ti.
    Hoy me he encontrado con ésta. Te envío el link por si te interesa.

    Un largo y fuerte abrazo

    https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-09-15/en-2025-la-mitad-de-los-ninos-seran-autistas-por-el-glifosato_191835/?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_campaign=BotoneraWeb&fbclid=IwAR0yPA69gNnIIirmD7Bs7_scOFSZj3lGoruY0hT0Jdab2i8bS7K8sjlkLxc

  • 22. Paloma  |  18 octubre 2019 - 11:11

    !Hola Raquel¡

    Queria contarte una pequeña anecdota. Tengo un primo muy joven que esta estudiando un Modulo Superior de actividades deportivas, y hace unos días tuvo unas practicas con personas con autismo. Pues bien este “niño” porque para mi sigue siendo un niño, “mi niño”, tiene una capacidad especial para conectar con los niños, pues bien me comentaba todo emocionado como uno de ellos no reaccionaba cuando le hablaban, pero como en el momento que le pusieron música reacciono. Te lo cuento por lo emocionado que venia “mi niño” al poder compartir esta practica con estas personas. Y gracias por tus blogs, con ellos aprendo tanto de las emociones. GRACIAS

  • 23. Katia Rodrigues  |  19 octubre 2019 - 00:50

    Hola!!! Que gran historia, si la base es el amor, se puede con todo!!!
    Yo tuve un embarazo gemelar estupendo, Gabriel y Sofía nacieron rodeados de amor!
    A los 8 meses veía que mi niño era diferente y así es…
    Hoy tienen 3 años y 4 meses y Gabriel vino a enseñarnos q el amor puede todo, Y que todo lo descrito antes, el no poder comunicarse, el tragar el lloro, el no saber educar, el tener q explicarlo a cada momento, se supera cuando lo miramos y nos agradecen con su sonrisa perfecta, con sus besos llenos de babas.
    Gabriel está pré diagnosticado con TEA, y la lucha solo está empezando pero esta lucha la ganaremos pk el amor es más fuerte q todo.
    Un beso y fuerza siempre!!!

  • 24. Rocio  |  20 octubre 2019 - 23:56

    Hola Raquel 🙂

    Llevo años leyéndote y esta es la primera vez que escribo a alguien en un blog jej me ha costado bastante encontrar como se hacía de hecho… Jjej pero últimamente es que estoy de impulsos….:)

    Llegaste a mi vida en un momento en el que hice un click, al que podríamos llamar ese despertar de conciencia en el que sin lugar a dudas también tenías mucho que aportarme.

    Pero bueno… Hablando de impulsos y resumiendo muy mucho fué así como llegué a trabajar en un colegio montessori, en el cual sigo en ese caminar de aprendizaje continuo.
    Hace dos años se llevó a cabo en el cole un proyecto de investigación con un programa de movimientos rítmicos para inhibir reflejos primitivos no integrados… Te cuento esto porque ha sido un descubrimiento gigantesco y que de verdad funciona de una forma que se podría llamar “mágica”.

    Hasta el punto que siguiendo otro impulso justo este fin de semana he empezado mi primer curso para formarme en esta terapia para mí revolucionaria.

    No es nueva, ya lleva años funcionando y quizás incluso la conozcas, en el caso de que no, te digo por si te llega investigues un poco por la red.

    Dr. Harald Blomberg

    (BRMT) Blomberg Rhythmic Movement Training

    Los resultados son asombrosos, en la web podrás encontrar más información de porque funcionan.

    Un abrazo del alma

    Rocío

  • 25. María Jose  |  22 octubre 2019 - 18:19

    Hola a todos y todas, yo quiero escribir y no quiero escribir, quiero felicitar y no se si es correcto. Estoy muy confundida en estos momentos con este tema e incluso no se si estoy de acuerdo a que se utilice la palabra Hada. Con esto no quiero decir que no esté orgullosa de todas y todos los que estamos luchando y pasando por esto. Entiendo perfectamente a que se refiere el señor del comentario 12. De momento, necesito más tiempo para digerir todo lo que está ocurriendo y cómo se está planteando pero por supuesto Raquel todo el apoyo mío y mucha fuerza y luz y a todos y todas en esta situación. Un saludo.

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