Raquel del Rosario – Planeta Particular » Fugaz y mágica Sedona

21 abril 2018

Fugaz y mágica Sedona

Sentada en una roca del riachuelo que bordeaba el campamento al que habíamos llegado la noche anterior, disfrutaba viendo a los niños chapotear desnudos en el agua mientras intentaba descifrar el simbolismo de lo que había ocurrido aquella mañana. Al conectar el agua a la caravana, ésta comenzó a salir de entre los muebles inundando el suelo debido a que las tuberías no estaban en buenas condiciones.

Recordé la conversación que tuvo Pedro el día anterior con el señor que nos la entregó, “¿Seguro que funciona todo bien?”, aquel hombre decía que sí con la mirada clavada en el suelo, a lo que Pedro le contestó con esa forma tan característica suya: “No me miras a los ojos al hablarme y algo me dice que no estás siendo honesto conmigo”. Imagínense a aquel señor de Arizona preguntándose de que película se había escapado mi marido. Se levantó las gafas de sol y con una mirada incómoda y forzada le prometió mirándole a los ojos que todo funcionaba bien.

Aquello nos había trastocado los planes, solo teníamos cinco días de los cuales dos eran prácticamente de viaje, y aquella mañana en Sedona la pasamos lidiando con un tema de fontanería.
El caso es que estaba en aquella roca recordando que en los últimos meses se había roto dos veces la tubería general que sube el agua a casa y que hace poco tuvimos otra avería en la cocina. Siempre que pasan estas cosas me acuerdo del libro “El lenguaje del alma” de Josep Soler, donde entre otras cosas habla de como todos esos altercados cotidianos son el lenguaje que utiliza la vida para decirnos algo, un lenguaje simbólico.
El agua simboliza las emociones… Lo busqué en google pero no había señal en el teléfono, que contradictorio, buscando el significado de aquella señal en un lugar sin señal.

Cerré los ojos y agradecí aquel momento que, aunque no entrase en mis planes, era el momento en el que me encontraba por alguna razón. Me imaginé a los indios nativos muchos años atrás bañándose allí, disfrutando de aquel regalo de la naturaleza, incluso me pareció escuchar sus risas desde ese lugar donde aún no existían las tuberías y donde no resultaba incómodo mirarse a los ojos al hablarse.

Se dice que Sedona es un foco tonal de energía del planeta , allí se llevan a cabo retiros espirituales y terapias de sanación. Muchas personas la visitan en busca de experiencias místicas e incluso paranormales. Otras, simplemente, para disfrutar de sus rutas de senderismo entre espectaculares formaciones rocosas de tonos rojizos.

“Si hubiese venido sin niños iría a esta meditación y a este taller y a esta terapia…”, pensaba mientras miraba el tablón de anuncios de una de esas tiendas de libros, cristales, inciensos y demás. “Si hubiese venido sin niños haría esta y esta ruta de senderismo”, “Si hubiese venido sin niños me perdería en las tiendas del Uptown Mall y cenaría con Pedro en un restaurante romántico.” …

Aquello comenzaba a merecer el título de “Sedona, lo que pudo haber sido” y aún no nos habíamos ido.

El caso es que estábamos viajando con niños, y de haber sido de otra manera, la canción sin duda sería, “Ains, si estuviesen los peques aquí, como iban a disfrutar.”
En fin… así somos.

Comimos y nos tomamos un café frente a unas preciosas vistas de las montañas. Hacía bastante calor, así que nos volvimos a disfrutar del resto del día en el camping.
Por la noche nos acurrucamos en las dos camas de 90 de la caravana después de ducharnos todos juntos en las duchas comunes. Recuerdo sentir una tonta sensación de placer durante el paseo del baño a “casa”, en pijama y con la toalla enrollada en el pelo, contemplando las diferentes escenas de cada familia en sus casas con ruedas mientras los mapaches correteaban entre los árboles.

Fugaz y mágica, Sedona.

A la mañana siguiente, antes de desayunar y volver a la carretera dirección Utah, paramos a hacer unas fotos en el comiezo de uno de los hikes. La brisa tibia, el color de la tierra, aquella energía, aquel silencio…

Llevo vestido (NT) de Zara, bolso y pañuelo de Urban Outfitters, gafas de Ray-ban, botines de Minnetonka, brazalete y collar de joyería nativa.

Deseo que estén disfrutando del fin de semana.
Amor y luz,
Raquel.

“NO DEJES QUE LOS PLANES QUE TIENES PARA TI SEAN MÁS IMPORTANTES QUE TÚ MISMO”
Wayne Dyer


26 Comentarios

  • 1. Mae West  |  26 noviembre 2018 - 17:21

    sedona… me encantaria ir saludos desde granada

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